Ficha del sendero
Este sendero te lleva hasta la Rocha da Relva, en la costa de São Miguel, y te permite conocer una de las raras fajãs detríticas de la isla. Se realiza de ida y vuelta por el mismo camino, comenzando con un descenso a lo largo de un recorrido cementado. En el primer cruce, gira a la izquierda en dirección a la Rocha do Cascalho.
Desde el desvío hasta la orilla del mar hay aproximadamente 600 metros, entre bodegas y algunas casas, pero lo que domina el paisaje son las viñas encerradas en los característicos currais de piedra basáltica. Estos muros sostienen la vid, alejan la brisa marina y crean un ambiente más protegido para los cultivos, de ahí proviene el sabor propio de estos vinos. Cuando llegues al nivel del mar, encontrarás una zona de descanso para recuperarte y, si el día acompaña, aún puedes darte un baño en las aguas del Atlántico.
De vuelta al cruce inicial, sigue ahora por la izquierda rumbo a la Rocha da Relva. El descenso pasa por casas de veraneo, quintas con viña y árboles frutales y por algunos animales domésticos y de carga; el burro es el más común por aquí y sigue siendo pieza esencial para quien vive en la rocha, sirviendo como transporte de materiales y bienes de primera necesidad. Es un lugar muy buscado tanto para trabajar la tierra como para descansar, gracias a un microclima que favorece el crecimiento de las viñas y otros productos hortícolas.
Por el camino encontrarás fuentes, otra zona de descanso y un altar en honor a Nuestra Señora de los Ángeles. El recorrido termina junto a las últimas casas; a partir de ahí, el regreso se realiza por el mismo sendero hasta el punto de partida. Recuerda no recoger frutas ni productos hortícolas durante la caminata.
Fuente: Trilhos dos Açores - Visit Azores