PRC09PIC
Fácil

Prainha do Norte

Pico 8.8 km 03:00 300 m
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Ficha del sendero

8.8 kmDistancia
03:00Duración
FácilDificultad
300 mDesnivel
CircularRecorrido
PicoIsla
AbiertoEstado

Este recorrido circular comienza en el corazón de Prainha, en la plaza Dr. José Machado Serpa. Aquí se concentran varios puntos de referencia de la parroquia: la Iglesia de Nossa Senhora da Ajuda, la Junta de Freguesia, la sede de la Sociedade Filarmónica, el quiosco y el Império do Espírito Santo.

Poco después, el camino se abre sobre un escenario rural hecho de pequeñas quintas, huertos y viñas, estas últimas resguardadas por los currales de basalto negro tan característicos de Pico. Ligadas a esta tradición vitivinícola están las antiguas bodegas, hoy reutilizadas como casas de veraneo y alojamiento de turismo en espacio rural. Cerca de la Bahía del Canto da Areia se atraviesa la antigua viña del Morro: abandonada hace mucho, fue siendo invadida por matorrales costeros de brezo (Erica azorica), palo blanco (Picconia azorica) y haya (Morella faya). Es una zona de gran riqueza natural, con flora y fauna endémicas, y un lugar importante de nidificación del pardela (Calonectris borealis), ave marina protegida por legislación nacional e internacional, razón por la cual está clasificada como Área Protegida para la Gestión de Hábitats y Especies, integrada en el Parque Natural de la Isla de Pico.

Desde el mirador de Ponta da Rocha se alcanza un bello panorama sobre las parroquias de Santo Amaro y de Prainha. A lo largo del sendero se va cruzando también con un valioso patrimonio construido: las ruinas de uno de los primeros núcleos habitacionales de la parroquia y de la propia isla; la Casa do Fio, edificio modesto donde antiguamente los moradores se reunían para transformar la lana cardada en hilo y que sirvió además de puesto de amarre del cable telefónico submarino; y la Ermida de São Pedro, cuya cruz descansa en un bloque de piedra donde está esculpido un rostro humano.

Merecen aún atención los viejos puentes de piedra y las llamadas “casas de recogida de pasto”, usadas para guardar aperos, productos agrícolas o forraje para los animales. Ya en la parte más cercana al mar, se pasa por un pozo de marea y por un molino de viento giratorio, y hay dos zonas de baño que invitan a una pausa: el Canto da Areia, una de las raras playas de la isla, y la Poça Branca, piscina natural de aguas cristalinas. El regreso se hace a la misma plaza de partida, desde donde se avista la vecina isla de São Jorge.

Fuente: Trilhos dos Açores - Visit Azores

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