Ficha del sendero
Estamos en la costa sur de la isla de Flores. El sendero comienza en la zona de merendas de la Fajã de Lopo Vaz, que es el único punto por donde se llega a esta fajã por tierra. El área fue una de las primeras zonas de la isla en ser habitada, y el nombre viene precisamente de Lopo Vaz, uno de los pobladores a quien se atribuye la construcción de la escalinata de piedra que forma parte del atajo que recorrerás.
Desde el punto de vista geológico, tanto la Fajã de Lopo Vaz como la vecina Ponta da Rocha Alta están clasificadas como geositio del Geoparque Açores. Son fajãs detríticas, es decir, se formaron con el material que se desprendió de grietas y derrumbes de los acantilados altos que hay alrededor.
Por estar orientada al sur, muy expuesta al sol y a baja altitud, la fajã tiene un microclima con rasgos tropicales. Esto permitió utilizarla para aclimatar y cultivar algunos árboles frutales, como higueras (Ficus sp.), araçás (Psidium littorale), grosellas (Ribes rubrum) y plátanos (Musa sp.). El riego se realiza con el agua del único manantial potable del lugar, que desciende del acantilado, con más de 350 metros de altura.
En cuanto a la naturaleza, la fajã pertenece al Área Protegida para la Gestión de Hábitats o Especies de la Costa Sur y Sudoeste y forma parte de una Zona de Protección Especial (ZPE) de la Red Natura 2000, estando además en un Área Importante para las Aves y Biodiversidad (IBA). Entre las colonias de aves marinas que aquí anidan, se encuentran el pardela capirotada (Calonectris borealis), el charrán común (Sterna hirundo) y el charrán rosado (Sterna dougallii).
Como el recorrido transcurre junto a un acantilado costero, conviene tener cuidado y estar atento a la posibilidad de caída de piedras. Es también un sendero sin salida: cada persona explora la fajã hasta donde quiera y regresa después por el mismo atajo.
Fuente: Trilhos dos Açores - Visit Azores