PR04GRA
Médio

Das Vinhas ao Mar

Graciosa 6.6 km 02H30 417 m
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Ficha del sendero

6.6 kmDistancia
02H30Duración
MédioDificultad
417 mDesnivel
LinearRecorrido
GraciosaIsla
AbiertoEstado

Este pequeño recorrido lineal se encuentra en la parroquia de Santa Cruz da Graciosa y hace puente entre dos mundos: los viñedos del Bom Jesus y da Achada y la zona balnearia del Barro Vermelho, donde termina. Por el camino, entra en parte del Área Protegida para la Gestión de Hábitats o Especies de la Ponta da Barca.

El punto de partida está junto a la antigua escuela primaria del Bom Jesus, donde aún hay una fuente del siglo XIX. De ahí se sigue por el Camino do Barroso, entre las casas rurales típicas de la zona, y al cabo de unos 200 metros se gira a la izquierda hacia un camino de tierra batida. En la siguiente bifurcación, opte por la derecha: es este el tramo que atraviesa el paisaje vitícola del Bom Jesus y da Achada, con los incontables currales de piedra basáltica que albergan las viñas y las ruinas de antiguas bodegas, señales de cuando esta zona tenía más peso en la vida de la isla.

Al volver al molino da Achada, una de las construcciones más características de Graciosa, siga a la derecha, pase por el depósito de agua y regrese al Camino do Barroso. Treinta metros adelante, gire a la derecha hacia un atajo estrecho que lo lleva por una segunda área de currales de viña. Cuando llegue al asfalto, déjese guiar por las marcaciones hasta la Baía do Forno y, más adelante, al Faro de la Ponta da Barca, cuya torre de 23 metros es la más alta de los Azores. Desde aquí se avista el Ilhéu da Baleia, un geositio que no es más que la chimenea de un antiguo cono volcánico, hoy reducido por la fuerza del mar.

A partir de ahí el sendero acompaña la costa, entre bahías y ensenadas que sirven de refugio a aves marinas como el paño-montero (Hydrobates monteiroi), el pardela (Calonectris borealis), el frailecillo (Puffinus lherminieri baroli) y el charrán común (Sterna hirundo). Vale la pena parar en el mirador natural sobre la curiosa rejilla de currales de viña cuadrangulares que rodean la pista del aeropuerto. Después es solo continuar por el empedrado hasta el desvío hacia la carretera que desciende a la zona balnearia del Barro Vermelho, punto final del recorrido.

Fuente: Trilhos dos Açores - Visit Azores

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