PR01COR
Médio

Cara do Índio

Corvo 10.3 km 3h 00min 3433 m
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Ficha del sendero

10.3 kmDistancia
3h 00minDuración
MédioDificultad
3433 mDesnivel
LinearRecorrido
CorvoIsla
AbiertoEstado

Este recorrido lineal atraviesa el Corvo de Norte a Sur y une dos geositios de importancia: el Caldeirão y la Vila del Corvo. Así conocerá una de las islas del archipiélago menos marcadas por la mano humana. El inicio se hace por la carretera asfaltada en dirección Sur, siempre con la isla abierta enfrente sirviendo de paisaje.

Junto a la llamada casa de los Forestales, gira a la derecha hacia un camino de tierra apisonada, cruza la Ribeira do Trevo y sigue las marcas hasta los tanques de agua artificiales. Estas estructuras, erigidas entre 2002 y 2013, funcionan como cuencas de retención de aguas superficiales que abastecen a la población de la Vila. Está en la zona conocida por Baldio, un espacio de uso comunitario donde no encuentra los campos de cultivo y pastoreo compartimentados por barreras naturales o muros de piedra tan típicos del paisaje açoriano.

Más adelante, el sendero rodea un cono volcánico de cráter abierto al Sur, el geositio de la Coroinha y acantilado de Pingas. Vale la pena parar para la vista sobre la isla de Flores antes de regresar a terrenos de labranza y pasto. Ya entre muros de piedra suelta, y cerca del acantilado, surge a la derecha una roca de basalto que la erosión ha ido moldeando en lo que los corvinos reconocen como el rostro de un indio.

A partir de aquí el descenso se acentúa por un atajo rodeado de flora endémica, con brezo (Erica azorica) y cedro-del-mato (Juniperus brevifolia). Por el camino pasa por antiguos abrigos excavados en la roca para protección y por formaciones geológicas curiosas, además de un mirador orientado hacia la Vila del Corvo. Después es atravesar la carretera con atención.

La etapa final entra por la zona histórica de la Vila, donde reparar en la arquitectura de las casas y en las calles estrechas, que tuvieron su papel durante las invasiones de piratas en los siglos XVI y XVII. Junto a la costa se avistan los molinos de viento tradicionales, y el sendero termina en la Praia da Areia, ideal para un baño en el Atlántico. Antes de partir, reserve un tiempo para el Ecomuseo, en el centro de la Vila, y conozca mejor el patrimonio corvino.

Fuente: Trilhos dos Açores - Visit Azores

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