Ficha del sendero
Este recorrido lineal arranca en el Pico de la Caldeirinha de Pêro Botelho, donde se abre una sima con cerca de 37 metros de profundidad. El sendero da la vuelta al cráter de este cono volcánico, formado por salpicaduras de lava (los llamados spatters), una formación sin paralelo en los Graciosa, que por eso está clasificada como geositio del Geoparque Mundial de la UNESCO.
Por el camino destaca el Pico Timão, a 398 metros el segundo punto más alto de la isla. Desde lo alto se abre una vista amplia sobre Graciosa y las otras islas del grupo central. Fue desde aquí que salió la última erupción de la isla, hace menos de 2.000 años, cuyas lavas llegaron al mar en la costa este, en la zona de la Praia, razón por la cual el Pico Timão es también geositio. La caminata tiene aún mucho que ver a nivel de flora: se encuentran especies nativas y endémicas como la Erica azorica, la Calluna vulgaris y la Morella faya, junto a plantas de ocurrencia más rara como la Corema album y la Platanthera pollostantha.
El nombre del sendero viene de la forma en que el pueblo graciosense supo contornar la falta de agua. Sin fuentes fáciles, construyeron tanques, cisternas, lavaderos y fuentes para captar y guardar cada gota, y a lo largo del recorrido aún se ven antiguas estructuras de distribución, como tuberías de barro que llevaban el agua hasta las arquillas y las fuentes. Cerca del final surge un pozo de marea, pensado para ir a buscar agua en profundidad al acuífero basal, y la vieja fábrica de Telha, donde en tiempos se moldeaban varios objetos de barro, algunos de ellos usados en esta misma arquitectura del agua.
Al largo queda el Ilhéu da Praia, Reserva Natural y uno de los principales lugares de nidificación de las colonias de aves marinas de los Açores. Merece nota el paño-de-Monteiro (Hydrobates monteiroi), el ave marina más pequeña del archipiélago y un endemismo local que hace nido sobre todo en los islotes de Baixo y da Praia.
El recorrido termina en la Praia, que tiene zona de baño agradable y varios servicios. Es buen momento para probar las queijadas de Graciosa, el ex libris de la repostería de la isla.
Fuente: Trilhos dos Açores - Visit Azores