La Isla de São Jorge está ubicada en el archipiélago de los Azores e integra el Grupo Central, junto con la Graciosa, Terceira, Faial y Pico.
Posee una área que ocupa 243,8 km y su mayor diferencia con respecto a las demás islas del archipiélago es la falta de cualquier edificio volcánico poligenético y su característica alargada, con 54 km de longitud y solo 6,9 km de ancho.

(C) Catarina Maia / @thecatarinamaia
La formación geológica de esta isla tuvo una fuerte influencia de sucesivas secuencias de erupciones volcánicas, formando una naturaleza con fuertes rasgos basálticos.
Su poblamiento se dio a partir del siglo XV, registrándose dos erupciones subaéreas en la Isla de São Jorge, en los años 1580 y 1808, así como una erupción submarina frente a la isla, en 1964. Otro punto de influencia son los conos de escoria, como el Pico do Areeiro y el Pico da Esperança.
En cuanto a las atracciones de la Isla de São Jorge, varios turistas aventureros eligen esta isla en busca de paisajes deslumbrantes, que se encuentran en las hermosas fajãs, acantilados y arribas. No es de extrañar que sea conocida como la “Isla de las Fajãs” y el predominio del verde brinda el contacto perfecto con la naturaleza.

Fotografia de Carla Dias
Y la mejor forma de conocer estas maravillas es a través de los senderos peatonales, donde es posible observar terrenos de agricultura y casas de piedra en el camino, escenarios óptimos para fotografías inolvidables.
Además, destacan las lagunas, piscinas naturales, baños en el mar, patrimonios históricos, aldeas, producción de café, queso, colchas tradicionales y mucho más. Sin contar que la isla es la opción perfecta para turistas que adoran caminar y practicar deportes como surf, snorkeling y vela.
A continuación, los principales puntos de interés que merecen tu visita:
Velas de São Jorge
Velas es una aldea situada en la costa sur de São Jorge y llama la atención por su arquitectura de épocas pasadas, rodeada por una vegetación verdejante y una hermosa ensenada, grandes responsables de los paisajes naturales marcantes de la localidad.

Fotografía de José Luís Ávila Silveira/Pedro Noronha e Costa
Es considerada la población más antigua de São Jorge, manteniendo vivas sus características rurales. Las principales atracciones del pueblo son sus patrimonios históricos, como la Iglesia de São Jorge, también llamada Matriz de las Velas, construida en el siglo XVII, el Fuerte de Nossa Senhora da Conceição das Velas, datado de 1644, el Fuerte de Nossa Senhora do Pilar, erguido entre 1797 y 1799, donde se encuentran las murallas que protegían la isla de los ataques realizados por piratas y corsarios, además de otras atracciones como el Museo de Arte Sacra, que expone piezas litúrgicas y religiosas.
Pasear por las calles de Velas es una opción para quienes disfrutan de la tranquilidad, y así podrás disfrutar de lugares como el Jardín de la Plaza de la República, el elegante edificio de los Paços do Concelho, erguido en 1719, y el Largo João Inácio de Sousa, donde está la Irmandade de Santa Casa de Misericórdia.
Otro punto que no puede faltar en tu planificación es la Marina de Velas, que ofrece una vista magnífica de la isla. Para quienes estén interesados, hay paseos en barco a diferentes lugares.
Calheta de São Jorge
La aldea de Calheta fue fundada en 1483 y tuvo un crecimiento significativo por la fácil comunicación con la isla vecina, Terceira. También se encuentra en la hermosa costa sur de São Jorge, al igual que Velas, y está compuesta por cinco freguesias (Calheta, Ribeira Seca, Norte Pequeno, Santo Antão y Topo).
La Iglesia Matriz, construida en el siglo XVI, fue víctima de un incendio en 1639 y, tras su reconstrucción, sufrió nueva destrucción causada por un terremoto en 1757, lo que llevó más de 30 años para una nueva reconstrucción.

Fotografía de Dreizung
La economía en esta localidad destaca las actividades de ganadería, agricultura y pesca. La principal de ellas es la producción del Queso de São Jorge, una verdadera delicia considerada la marca de esta isla.
Además del queso, la artesanía y la repostería tradicional tienen una fuerte expresión. El lugar también cuenta con un rico patrimonio natural, compuesto por varias fajãs y paisajes impresionantes.
La arquitectura se caracteriza por su estilo rural y construcciones hechas de mampostería de piedra. Por último, en el aspecto cultural, los jorgenses de Velas son conocidos por sus dotes musicales, con varias bandas filarmónicas.
Fajã da Caldeira do Santo Cristo
Clasificada en 1984 como Reserva Natural por el Gobierno de los Azores, la Fajã da Caldeira do Santo Cristo está ubicada en la costa norte, freguesia de Ribeira Seca, concelho de Calheta, y es una de las fajãs más bonitas de toda la isla, con una inmensa variedad de especies de fauna y flora de la región, destacando las sabrosas almejas.

Fotografia de António Faria
En el lugar se encuentra la Ermida de Santo Cristo, de 1835, que recibe peregrinación todos los años, principalmente durante las Fiestas de Santo Cristo, siempre en el primer domingo de septiembre.
Para llegar hasta esta fajã el recorrido no es fácil, pero el sendero peatonal ofrece al turista paisajes indescriptibles, sin duda nunca vistos antes. Para los amantes de los deportes, el lugar es ideal para la práctica de surf y bodyboard. ¡Altamente recomendado!
Fajã do Ouvidor
Situada en la costa norte de la isla, la Fajã do Ouvidor, también conocida como Fajã do Porto, posee una estructura moderna en comparación con las demás fajãs, con casas de habitación y comercio, pero sin perder la esencia rural de otros tiempos.

Fotografía de José Luís Ávila Silveira/Pedro Noronha e Costa
En esta localidad se encuentra la Ermida de Nossa Senhora das Dores, construida en 1903, celebrándose todos los años las fiestas en homenaje a la patrona, siempre en el tercer domingo de septiembre.
Otro destaque es el puerto, clasificado como uno de los mejores de la costa norte de São Jorge, y también las fantásticas piscinas naturales, de fácil acceso, cercanas a los baños de mar y con agua cristalina e impresionante. ¡Paso obligatorio para todos los que desean relajarse!
Fajã dos Cubres
Detentora del título de una de las 7 maravillas de Portugal, en la categoría Aldeas de Mar, la Fajã dos Cubres es uno de los lugares más visitados de la isla, repleto de bellezas naturales que despiertan la atención de todos los turistas que pasan por allí.

Fotografia de Carla Dias
Está ubicada en la freguesia de Ribeira Seca, concelho de Calheta, en un área plana resultado de movimientos de masa de vertiente y el “cubre” surge a partir de la planta que recibe el mismo nombre, bastante presente en la región.
Una de las atracciones históricas de esta fajã es la Ermida de Nossa Senhora de Lurdes, erguida en 1908, muy buscada por los peregrinos debido a sus aguas del pozo, consideradas “milagrosas” y con poder de cura de diversos males.
Fajã dos Vimes
Localizada en la costa sur de la isla, en la freguesia de Ribeira Seca, concelho de Calheta, la Fajã dos Vimes es muy conocida por sus tradicionales colchas tejidas en telares de pedales, una actividad común en el pasado que lleva hasta 5 días para completar una única colcha.
Todo el año se celebra en esta fajã la fiesta del Día de Corpus Christi, atrayendo a miles de personas de São Jorge hasta el lugar, donde se consume el plato tradicional ofrecido por la población nativa, que es el pescado frito fresco del puerto de la fajã acompañado de lapas, ñames y patatas, además del sabroso vino.
La región es productora de maíz, cebada, café, frijoles, ñames y vino. A pesar de ser pequeña, la Fajã dos Vimes ofrece mucho acogimiento a los visitantes.
Fajã de São João
Considerada la mayor fajã de la costa sur de São Jorge, la Fajã de São João tuvo su habitação iniciada en la segunda mitad del siglo XVI. En 1686, esta región fue atacada por un barco corsario de Salé, que realizó ataques a la población y destruyó el fortín construido para la defensa de piratas y corsarios, además de ser afectada por un terremoto el 1 de enero de 1980.

Fotografia de Carla Dias
Gracias a las reparaciones y esfuerzos de la población, actualmente es el lugar preferido de verano de familias nobles, así como referencia en la producción de vino. Su arquitectura llama mucho la atención, compuesta de casas típicas en piedra de labranza y ventanas de tres guillotinas.
Las pequeñas producciones de agricultura, actividad típica y de subsistencia regional, completan esta pintoresca fajã.







