Paisaje Cultural de la Viña del Pico
La Paisaje Cultural de la Viña del Pico, ubicada en la Isla del Pico, archipiélago de los Azores, está en la categoría de Patrimonio Mundial de la UNESCO desde el año 2004. Fue una conquista extremadamente importante para la región, que abarca una superficie total de 987 ha y una zona de amortiguamiento de 1.924 ha.
Su territorio incluye parcialmente las costas Norte y Sur, y la costa Oeste de la Isla del Pico, teniendo como referencia dos sitios históricos, el Lajido de la Criação Velha y el Lajido de Santa Luzia, ricos en belleza natural y paisajes hermosos, poseyendo una arquitectura tradicional relacionada con la cultura de la viña, que es cultivada en campos de lava negra.

Es posible observar en la localidad varios muros paralelos y perpendiculares a la costa, penetrando hacia el interior de la isla, cuyo objetivo es proteger las vides del viento y del agua del mar. Además, también se observa una fauna y flora bien diversificada, con varias especies y comunidades endémicas, raras y consideradas áreas de protección permanente.
Al visitar la Isla del Pico, no deje de conocer la Paisaje Cultural de la Viña del Pico, un lugar de visita obligatoria. ¡Vale la pena!
Historia de la Paisaje Cultural de la Viña del Pico
El surgimiento de la Paisaje Cultural de la Viña del Pico ocurrió tras la llegada de los primeros pobladores de la Isla del Pico y de los Azores, a mediados de 1460. De origen volcánico, el suelo no tenía capacidad para cultivar cereales, pero era propicio para la cultura del vino, gracias al microclima positivo y a las características de las rocas volcánicas.
Fue a partir del siglo XIX que la producción de vino alcanzó su mejor momento, debido a la espectacular manta de retazos de pequeños campos, edificaciones y quintas. El vino era exportado por el puerto de la ciudad de Horta, en la isla vecina de Faial, a países como Alemania, Brasil, Indias Occidentales, Inglaterra, Rusia y otros. Se producían entre 12.000 y 15.000 pipas.
Sin embargo, esta gran alegría se convirtió en un gran problema. Dos plagas conocidas como Oídio y Filoxera devastaron las viñas, reduciendo la producción a solo 100 pipas. Como consecuencia, aumentó la emigración de los trabajadores rurales y el abandono de las áreas de viña.
En 1951, con la intención de ayudar y salvar la producción de vino de la región, se creó la Cooperativa Vitivinícola del Pico. Ya en 1982, surgió el Museo del Vino y la Fiesta de la Vendimia, que se celebra cada mes de septiembre con el objetivo de revitalizar los aspectos socioculturales relacionados con la producción del vino.
En 1986, la legislación aseguró la protección de la arquitectura tradicional heredada de los núcleos de las bodegas. En 2004, la UNESCO clasificó la Paisaje Cultural de la Viña del Pico como Patrimonio Mundial, convirtiéndose hoy en una región de enorme valor histórico y cultural de los Azores, atrayendo turistas de todo el mundo.
